martes, 17 de mayo de 2016

“El cuerpo como mediador en los primeros encuentros de la infancia: La vinculación afectiva y cultural.”

Este año tuve la suerte de poder asistir al noveno encuentro de la Organización de la Educación Preescolar (OMEP). La primer conferencia que pude presenciar fue la de Ángeles Ruiz de Velasco Galvez, doctora en Pedagogía, psicomotricista y profesora titular de educación infantil, mencionada en el posteo anterior, en la cual habló sobre “El cuerpo como mediador en los primeros encuentros en la infancia: la vinculación afectiva y cultural”.
Antes de comenzar a relatar lo escuchando en la conferencia, quisiera hacer una pequeña introducción con un fragmento tomado de el texto: “Desarrollo emocional. Clave para la primera infancia” de UNICEF, que se relaciona con el tema:

“El niño tiene, desde su nacimiento, la capacidad fundamental de relacionarse socialmente. Pero podrá desarrollarla, siempre y cuando haya alguien, el cuidador primario, disponible para establecer esta relación social. Por eso, se puede pensar que para el bebé no es posible desarrollarse en soledad.
El bebé nace en un estado de indefensión tal que para sobrevivir, constituirse en ser humano y desarrollar su potencialidad genética necesita de otras personas que le provean todo aquello que es necesario, ya que no puede hacerlo por sí mismo. Los niños pequeños, al presentar una estructura psíquica inmadura en formación, se encuentran en un estado de gran fragilidad.
Las experiencias afectivas con sus cuidadores primarios en los primeros años de vida tienen una enorme influencia a favor del desarrollo cognitivo, social y emocional, íntimamente relacionados.”

Al inicio Ángeles, comienza hablando sobre que el ser humano al nacer, pasa de un medio acuático (el líquido amniótico) a un medio aéreo que está lleno de símbolos, con estímulos visuales y auditivos que provocan en él mal estar, el cual es intransferible. Para poder ayudarlo, hace falta un cuerpo (que cumpla el rol materno), el cual el bebé busca para superarlo. Este encuentro se logra a través del cuerpo biológico, que nos permite acercarnos a los demás.

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Es paradójico ya que es necesario tener ese mal estar para poder lograr el encuentro con el otro, que nos va a hacer sentir bien, por ejemplo: al tener hambre, el encuentro con el pecho materno reconforta al bebé. Esa falta, es necesaria para el ser humano, ya que lo impulsa a interesarse por el mundo, va a ser el motor de vida, búsqueda e inquietud. Si viviéramos en plenitud, no buscaríamos nada y esa búsqueda es una condición humana, siempre en relación con el otro, porque solo con ese otro vamos a sentir que somos uno mismo.


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El sentimiento del yo se adquiere, es esa sensación que permite saber que uno es uno y que no es uno. El yo y el no yo, es esa emoción siempre está provocada x la idea que cada uno sea de sí mismo bajo la mirada de un otro. No se puede construir un yo si no existe otro a nuestro lado.
Al nacer, el niño recién nacido siente que es, pero no sabe que es, tiene una sensación pero esa es una sensación de vida en la cual está en el origen de la sexualidad, que no es lo mismo que tener la sensación de estar vivo, o sea sentir que existo como persona.

Cuando el niño empieza a mirarse las manos, empieza a llevarse el pie a la boca podemos darnos cuenta que siente que es “YO mismo”, que en compañía de un otro se ha ido construyendo su propio yo, su sí mismo, su individualidad.

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Ese otro impregna a el Yo del bebé con  su discurso social y a su vez le va a dar un sentido a el/la niño/a, por ejemplo al ponerle un nombre, dándole una historicidad y humanizándolo.
Luego, habló acerca de la mente, que se desarrolla siempre a partir del cuerpo,  ya que el bebé al relacionarse con otro, con su cuerpo, el cual tiene historia y la transmite, se hace humano. Ese cuerpo historizado, ya tiene relatos de vida cargados de ideas y vivencias. Ese otro, le dá sentido a las señales que el bebé emite, que exterioriza. De esta forma el bebé pasa de un mundo sensorial a un mundo semantizado, ya que su cuerpo ya no es únicamente biológico, abriéndole la posibilidad de realizar otros encuentros, haciéndolo más fácil.
volviendo a la plenitud y la falta, Ángeles lo relaciona con presencia y ausencia, la alternancia de ambos y la ausencia considerada como “vacío”, es decir, algo que existe cuando antes ha habido una presencia y ahora no está, si esa presencia no existiera, ese vacío no sería nada.
En ese vacío, ese hueco, esa falta, es dónde el/la niño/a empieza a construir su psiquismo, llenándolo con sus ideas, es decir sustituyéndolo por símbolos y luego por signos, permitiéndole mantener el vínculo.

Al quedarse solo/a, el/la niño/a sabe cómo evocar a esos sujetos ausentes, ya que los empieza a recordar. Siempre encuentra la manera de llenar esos vacíos, aunque sea físico, lo completa mentalmente, con sus propias ideas.



Luego, continúa hablando sobre el/a niño/a pre verbal, que comprende que puede hacerse entender mediante actuaciones. El cuerpo forma un signo y el/la mismo/a sabe que puede entrar en el mundo mental de un adulto e influir sobre él, puede dirigir la mirada del adulto y su pensamiento hacia lo q él quiere. Da como ejemplo el juego de: “¿Dónde estás?, ¡Acá estás!”, en el cual el/la niño/a sabe que está el adulto pero no lo ve, lo imagina, y espera hasta que aparezca, al hacerlo  se produce la victoria epistemológica del niño porque puede confirmar lo esperado que es que el adulto estaba ahí. Con este juego los niños actúan sobre el mundo mental del otro, porque cuando desaparecen sabe que el otro lo está esperando.

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Los/as niños/as pueden codificar gestos para influir sobre las emociones y significaciones del adulto: “yo te tapo, te hago desaparecer, mientras no estas te invento te imagino y tengo la potestad de hacerte aparecer cuando yo quiera, e influyo sobre tus emociones porque vos vas a esperar a que yo te haga aparecer”.
También nombra los juegos de caída que son los juegos donde se comparten los acontecimientos, haciéndonos pensar que estamos juntos en algo, que comprendemos lo mismo. El ser humano, impregna de sentido todo lo que hace y para convertirlo en un símbolo es necesario experimentar sensaciones parecidas q nos permitan coexistir. El juego nos permite saber que estamos conectados a traces de lo mental “yo hago lo mismo q tú y comprendo que es lo q tú estás haciendo“.
Para concluir, comenta que los juegos son la puesta en escena de las representaciones, es decir que los/as niños/as juegan para comprobar que sus ideas funcionan en las practicas, “Ej: “yo creo que este círculo encaja en el agujero y es verdad encaja, lo comprueba, funciona”. A su vez, crean zonas transicionales para experimentar y exteriorizar su mundo interno y a su vez interiorizar la realidad externa, aquello que no entienden muy bien.
Por este motivo, la escuela debería favorecer los encuentros de los/as niños/as, que les permiten encontrarse con el mundo y a su vez, favorecer los vacíos, los momentos en los q se quedan solos para construir su psiquismo, sus ideas para que tengan sus propios proyectos de vida y no los nuestros. Por eso es importante replantearnos, ¿qué es lo importante que falte para que sean ellos lo que lo completen?, si se lo damos todo hecho, ¿qué falta?, ¿qué buscan?Es importante que tengamos en cuenta educativamente hablando que ese vacío, frustración, postergación, son necesarios para dar impulso a la vida psíquica.
Para llegar a esto hay que cambiar algunas concepciones o ideas que tenemos, ya que actualmente se vive mal que el niño sufra y se busca que el niño sea siempre feliz, pero tenemos que comprender que de esa manera no se puede dar impulso a la vida psíquica. El niño tiene que esperar y defraudarse para construir psiquismo.
  

“En la Educación de la Primera Infancia es imposible trabajar sin tener en cuenta el cuerpo de los niños, y sin implicar, ofrecer y ´poner el cuerpo´ del adulto en la tarea de la enseñanza” - OMEP





Ángeles Ruiz de Velasco Gálvez

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Es doctora en Pedagogía (UNED), psicomotricista (CEFOPP) y profesora titular de educación infantil en el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle (Universidad Autónoma de Madrid). Ha dirigido y/o coordinado acciones formativas y ha conducido o formado parte de la secretaría de diversos cursos, seminarios, congresos...( organización de las I y II Jornadas de Educación Infantil del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle, dirección de las I Jornadas de Educación Infantil: Propuestas Educativas de Calidad para la Primera Infancia del Ministerio de Educación-UNED). 
Ha realizado diversas ponencias, talleres y comunicaciones y ha impartido cursos de formación (La práctica psicomotriz educativa de Bernard Aucouturier. Fundamentos y aplicación [2005]; El lenguaje del movimiento en Educación Infantil [2006]; Contextos de aprendizaje cooperativo en educación infantil: espacios para crear [2007]; La educación estética en la escuela infantil [2008]...). 
Ha publicado libros (Ecología humana: espacios, relaciones y sentidos [2009] y El juego simbólico [2010] junto con Javier Abad), capítulos de libros y artículos en diversas revistas de investigación y en revistas de educación. Es miembro del Consejo Editorial de la revista Indivisa, miembro del Consejo Asesor de la revista Aula de Infantil y miembro del Comité Científico de la revista Pulso. 

"El cuerpo en juego en la educación de la Primera Infancia"

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Hace 9 años que el Comité Argentino de la OMEP organiza los Encuentros Internacionales, con el objeto de habilitar espacios de reflexión y aprendizaje entre profesionales interesados en el campo de la educación infantil. En ellos, se propone abrir el debate para intercambiar experiencias, teorías y fundamentos que contribuyan tanto a crear alternativas para el mejoramiento de la educación integral de la primera infancia, como a generar consensos desde los cuales incidir en la formulación de políticas públicas que garanticen los derechos de los niños en un marco de justicia e igualdad.
Para el 9° Encuentro, se plantean poner el centro de nuestras reflexiones sobre el lugar del cuerpo del niño pequeño y de los adultos en los procesos educativos. Aunque existe un saber sobre el tema, muchas veces naturalizado, aún no se ha alcanzado una conceptualización plena y suficiente para el ejercicio profesional, y que se requiere profundizar en la comprensión de todos los fenómenos que caracterizan el cuerpo del niño y los modos de observar, intervenir y enseñar para lograr una educación integral en la primera infancia. 
Para este 9° Encuentro proponen poner en dialogo algunas de las perspectivas teóricas contemporáneas que intentan explicar la corporeidad, que atraviesan el campo pedagógico y que nos ayudan a resignificar y enriquecer los sentidos de las prácticas educativas. Si bien algunas ideologías, a veces, nos proponen lo contrario, creen que, por sobre todo, en la Educación de la Primera Infancia (0 a 8 años) es imposible trabajar sin tener en cuenta el cuerpo de los niños y sin implicar, ofrecer y “poner el cuerpo” del adulto en la tarea de la enseñanza.

OMEP "Organización Mundial para la Educación Preescolar"

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Esta organización tuvo su lanzamiento en Praga en 1948, luego de la Segunda Guerra Mundial, a partir de un seminario de la UNESCO, y es por ello que, desde su creación, está vinculada a las grandes organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, especialmente a la anteriormente mencionada, artífice de su nacimiento y colaboradora con su desarrollo, en numerosos países del mundo.
Asimismo, la OMEP coopera y mantiene contactos con otras organizaciones tales como: la UNICEF, la ACEI (Association for Chilhood International), la ECOSOC (Consejo Económico Social de las Naciones Unidas), el PNUD, el Banco Mundial y otros.
En la República Argentina el Comité local de la OMEP fue reconocido y proclamado durante la XI Asamblea Mundial realizada en París el 21 de julio de 1966. Cabe destacar que ya en 1965 se había organizado el comité y se comenzó a trabajar hacia el reconocimiento internacional.

Distintas delegaciones asisten a los Congresos y Seminarios internacionales. La OMEP Argentina se presenta en Italia, Francia, Inglaterra, Israel, Bélgica, Suiza, Estados Unidos, Canadá, Brasil, Uruguay… comenzando a la vez la concreción de Jornadas, Cursos y Conferencias destinadas a la capacitación y actualización de docentes dedicados a la Primera Infancia, así como la organización de Servicios Médicos y Asistencia Social para sectores carenciados.